Un dinosaurio llamado…Outlook

Es muy probable que, todos aquellos que hayan usado a fondo el gestor de correo electrónico de Microsoft, entiendan perfectamente a que me estoy refiriendo con el título de esta entrada.

La primera vez que usas Outlook (el dinosaurio en esta historia), todo parece funcionar como la seda. Si tu PC es lo suficientemente potente, el programa funcionará sin problemas y de manera fluida…hasta que el volumen de tu correo electrónico termine ahogándolo.

¿Cómo?

Cuando el volumen de correos electrónicos (y sus archivos adjuntos) alcanza un nivel considerable, el funcionamiento del programa es mucho más lento (sobre todo su inicio) y, además, puede pasar de todo. En resumen, demasiada carne convierten al dinosaurio en un ser pesado e impredecible.

Mi experiencia con Outlook, ya sea usándolo o viendo lo sucedido a mis conocidos, es de lo más variopinta: archivos de datos inusables, corrupción de los datos, cuelgues inexplicables, desaparición “inexplicable” del archivo de datos…

A lo anterior se une que, dependiendo de su configuración, el archivo de datos de Outlook contendrá la única copia válida de todos tus correos electrónicos. Si el programa ha sido configurado para eliminar la copia del servidor de correo electrónico y el archivo de datos falla…habrás perdido todo tu correo electrónico (salvo que hayas realizado una copia de seguridad, algo que muchos usuarios no practican).

Así de fácil, un día llegas a tu trabajo, enciendes el PC, ejecutas Outlook y no encuentras ese valioso correo electrónico que has venido recopilando durante años…

Beware the dinosaur!

Beware the dinosaur!

¿Hay alguna solución?

Ante un archivo de datos dañado, puedes optar por usar un programa de recuperación que intentará devolver a la normalidad a dicho archivo sin que éste sufra secuelas permanentes (ej. pérdida de parte de los correos electrónicos).

Sin embargo, si has perdido todo tu correo electrónico y no tenías copia de seguridad…tu cabreo será monumental y deberías culpar al programa tanto como a ti.

En la actualidad, me encuentro con que muchos usuarios están volviendo, de nuevo, a las interfaces web para el manejo de su correo electrónico.

Si Outlook funciona como intermediario entre nuestro servidor de correo electrónico (Gmail, Yahoo!, iCloud, Live) y nuestro PC y, además, no cumple bien con su labor…¿por qué no lo eliminamos y “tratamos” directamente con el servidor?

Lo anterior implica manejar tu correo electrónico desde el navegador de tu ordenador, accediendo a tu servidor de correo vía web.

¿Cuál es la ventaja?

Principalmente, todo tu correo electrónico está alojado en un servidor y el acceso/manejo del mismo dependerá, en mayor medida, de tu velocidad de conexión a Internet.

Toda la interacción con el correo se realiza vía web y, salvo para ejecutar cierto tipo de archivos adjuntos, evitarás usar programas que pueden fallar, hacer que tu PC funcione lentamente, etc.

Además, los servicios de correo electrónico más populares han rediseñado su interfaz para que manejar tu correo electrónico se convierta en una tarea sencilla para el usuario.

¿Les darás una oportunidad?

(Pablo)

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