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¿Qué es el FOBO?

Es indudable que la aparición y posterior popularización de dispositivos móviles dotados de conexión a redes de datos (smartphones/tabletas/portátiles) ha revolucionado nuestras vidas tanto positiva como negativamente.

Aunque las virtudes de estos dispositivos son de sobra conocidas, sus aspectos negativos no suelen generar grandes titulares pero ahí están y puede que, más de uno, padezcáis uno de ellos, el denominado síndrome FOBO.

¿Qué significa?

FOBO, acrónimo de la expresión inglesa Fear of Being Offline, es el miedo a no estar conectado. Este síndrome se ha convertido en un auténtico problema en sociedades en las que la penetración de dispositivos móviles dotados de conexión a Internet es alta.

Las personas que lo padecen viven enganchadas a sus dispositivos hasta el punto de, por ejemplo, consultarlos repetidamente en busca de actualizaciones/mensajes de última hora, nuevos correos electrónicos, comentarios, etc.

Desde gente que duerme con su móvil a mano y reacciona, sea la hora que sea,  a cada notificación hasta personas que son incapaces de separarse de él o que consideran una verdadera tragedia no tener cobertura de datos, una red WiFi a la que conectarse o viven pendientes de que la batería de su dispositivo no se agote.

Si padeces FOBO, busca soluciones antes de que sea tarde

Si padeces FOBO busca soluciones antes de que sea tarde

Mi opinión es que las personas afectadas por FOBO (muchas ni siquiera lo reconocerán) han dejado a un lado su vida real adentrándose, de manera consciente o inconsciente, en un mundo virtual en el que buscan aquello que no encuentran fuera de él y  en el que, si no participan, pueden quedar apartados.

Esa búsqueda incesante de la aprobación por parte de los demás en forma de número de seguidores, likes, retuits, comentarios positivos, etc. hace que quienes padecen FOBO vivan esclavizados por sus dispositivos móviles, la cobertura o el nivel de batería.

Hazme caso, no des tanta importancia a ese sonido que anuncia un nuevo WhatsApp, comentario en Facebook o retuit en Twitter. Si no encuentras lo que buscas en la vida real quizá deberías sentarte a pensar que es lo que está fallando y, si aún así no das con ello, quizá deberías hablar con un profesional.

Sumergirte en un mundo virtual no va a solucionar tus problemas…

El ascenso del Chromebook

Empecemos por lo básico, ¿qué es un Chromebook?

Se trata de un portátil con un sistema operativo basado en la web. Es decir, una vez encendido, la pantalla mostrará un navegador web y es éste el único espacio de trabajo donde el usuario puede desenvolverse.

Lo anterior, supone que el tiempo de arranque del portátil puede llegar a ser de tan sólo 8 segundos dado que no hay que cargar todo un complejo sistema operativo tipo Windows sino un navegador web, conexión a la red y unos pocos controladores.

Al mismo tiempo, sin conexión a Internet el portátil pierde gran parte de funcionalidad. Para evitarlo, hay modelos que incorporan conexión 3G/4G y aplicaciones que permiten trabajar offline y, una vez recuperan la conexión, sincronizar el trabajo en la nube.

Algunos Chromebook vienen con un disco duro bastante pequeño (16 GBs) que hace difícil que el usuario pueda guardar sus documentos o imágenes/vídeos en el equipo por lo que éstos tienen que acostumbrarse a trabajar en la nube, almacenando sus archivos en servicios como Google Drive, Dropbox ó SkyDrive.

¿Qué sucede con las aplicaciones?

Google, como impulsora de estos dispositivos, se encarga de aportar toda una serie de aplicaciones web que permitan al usuario llevar a cabo tareas de ofimática (Google Docs), gestión del correo electrónico (Gmail), compra de música/vídeos (Play Music), chat/videoconferencia (Hangouts), ocio (YouTube), etc.

En el campo de las redes sociales tampoco hay grandes problemas: Facebook, Twitter o Linkedin, por citar algunos ejemplos, cuentan con páginas web.

Sin embargo, dado que las únicas “aplicaciones” que se ejecutan lo hacen dentro del navegador, estos dispositivos dejan de lado otras, como Adobe Photoshop, que no pueden ejecutarse vía web.

Chromebook diseñado por Samsung

Chromebook diseñado por Samsung

Explicado todo lo anterior, el lector se preguntará… ¿el Chromebook no es una especie de netbook basado en la web?

Efectivamente, se trata de un portátil low cost que, a diferencia de los netbook, basan su funcionamiento en disfrutar de una (buena) conexión a Internet.

Tras un comienzo renqueante, y retomando el título de esta entrada, las pasadas Navidades han encumbrado al Chromebook, por lo menos en EEUU, donde la primera (Samsung) y tercera (Asus) posición de portátiles más vendidos por Amazon está ocupada por portátiles de este tipo.

Tal y como sucedió con los netbook, su apetecible precio (menos de 200€ aunque también hay modelos más caros dotados de mejor pantalla, más potencia y un disco duro tradicional) los convierten en un dispositivo muy goloso para el usuario que, muchas veces, desconocen que sin una conexión a Internet el portátil se vuelve prácticamente inservible.

¿Desaparecerán como los netbook?

Sólo el tiempo nos los dirá…

Apaguen sus dispositivos electrónicos

Viajar en avión supone, ineludiblemente, llevar a cabo una misma rutina: llegar al aeropuerto con suficiente antelación, facturar (o no) el equipaje, localizar tu puerta de embarque, pasar el control de seguridad, esperar que se anuncie el embarque de tu vuelo, hacer la cola para subirte al avión y, una vez dentro, escuchar las instrucciones de seguridad para, acto seguido, tener que desconectar los dispositivos electrónicos durante las fases de despegue y aterrizaje.

FAA Turn Off Electronic Devices

En este último punto seguimos, por desgracia, bastante anticuados a nivel mundial, haciendo buena la frase “la tecnología va por delante de las leyes”.

¿Cual es la situación en España?

De que no emplees ningún tipo de dispositivo electrónico durante las fases de despegue y aterrizaje ya se encarga la tripulación de cabina. Una vez en vuelo, si viajas con un dispositivo entre cuyas funciones no se encuentre la de realizar llamadas telefónicas, en teoría deberías poder utilizarlo cuando el avión se encuentre a una altura de 10.000 pies.

Si te estás preguntando que sucede con tu teléfono móvil… únicamente podrás utilizarlo cuando el avión se encuentre en tierra y con las puertas de cabina abiertas.

¿Y qué pasa con el denominado “modo avión”?

Con independencia de que tu terminal implemente dicho modo, en nuestro país el uso del teléfono móvil está prohibido durante todo el vuelo. Olvídate de escuchar la música que lleves en su interior, usarlo para leer cualquier artículo que hayas guardado en aplicaciones como Instapaper o Pocket, jugar con él, tomar fotografías…

En EEUU, por el contrario, el uso del teléfono móvil con el modo avión activado está permitido.

¿Cuando cambiará esta situación?

La creciente presión por parte de las empresas tecnológicas y de los propios usuarios (cada vez más dependientes de sus gadgets) unido a que no existe estudio alguno que demuestre que los dispositivos electrónicos interfieran en los instrumentos de vuelo, podría hacer que la Administración Federal de Aviación (EEUU) modifique su regulación actual para que, a partir de 2014, la lista de dispositivos cuyo uso está permitido en cualquier fase del vuelo se incremente sustancialmente.

FAA NY Times

Estamos hablando de la posibilidad de usar lectores de libros electrónicos, ver vídeos o escuchar música/podcasts en vuestros portátiles, teléfonos móviles o tabletas durante el despegue, vuelo y aterrizaje sin ningún tipo de limitación por parte de la tripulación.

Lógicamente, mandar/recibir correos electrónicos, mantener el WiFi activado o hacer llamadas durante el despegue/aterrizaje seguirá estando estando prohibido.

En fin, un paso adelante para adecuar la regulación actual a la época en la que vivimos y, aunque se trate de un proceso lento, es un paso adelante sobre la situación actual.

¿Cuando se regulará en este sentido en nuestro país?

Buena pregunta…

(Pablo)

Revisando tu conexión a Internet

Como sabéis, las ofertas de ADSL indican “hasta XX megas” o, lo que es lo mismo, los operadores no son capaces de ofrecerte el máximo de la velocidad contratada.

¿Por qué?

La razón es que la tecnología ADSL no es capaz de mantener una velocidad constante porque depende, entre otros factores, de la distancia a la que te encuentres del nodo que te ofrece conexión a Internet, calidad del cableado de tu edificio, etc.

En la mayoría de las ocasiones, cuando contratamos un servicio de ADSL nos limitamos a instalar (o que nos instalen) el módem/router con los parámetros convencionales. ¿Para qué complicarme la vida si todo funciona correctamente?

Si bien lo anterior es cierto, que tu conexión a Internet funcione correctamente no significa que lo haga eficientemente.

Por ejemplo, disfrutarás del máximo de velocidad que tu operador es capaz de ofrecer en tu domicilio si conectas directamente el ordenador a tu módem/router a través de un cable de red Ethernet (cable RJ45). 

¿Qué ocurre si tengo un portátil, smartphone o tablet?

La solución para estos dispositivos es usar la red WiFi que ofrece tu módem/router. Sin embargo, ya debemos partir de la idea de que estamos perdiendo velocidad porque se trata de una conexión inalámbrica que se ve afectada por factores tales como el grosor de las paredes, distancia entre tu dispositivo y el módem/router (a mayor distancia menor velocidad) y existencia de otros aparatos que generen un campo electromagnético que incide en tu red WiFi (televisores, microondas, etc.).

A todo esto, hay que unir la existencia de otras redes WiFi en tu entorno (las de tus vecinos, organismos oficiales, gratuitas, etc.) que, aunque no lo creas, influyen en la tuya.

¿Cómo?

Los módem/router disponen de una serie de canales por lo que poder emitir la señal  WiFi, es decir, pongamos que tu router te permite elegir entre los canales 2,4,6,8,10,12 y 14. Ahora, imaginemos que todos los routers del edificio tienen asignado el canal 2 para emitir la señal WiFi. El resultado serían interferencias entre redes que supondrán caídas de tu conexión y, sobre todo, menor velocidad.

Para evitar lo anterior, es conveniente “estudiar” que canales están ocupados mediante el uso de software tipo NetStumbler (Windows) ó iStumbler (Mac) y configurar tu módem/router para que emita por algún canal que se encuentre libre o “poco poblado”.

Ya que estás pagando, optimiza tu conexión

¿Me explicas como configurar el canal en mi módem/router?

Dada la variedad de fabricantes es imposible explicar un modo único para configurar cada dispositivo, pero hay varias páginas en Internet que os ayudarán con vuestro modelo exacto (ADSL Zone / ADSL Ayuda).

Eso sí, hacedlo por vuestra propia cuenta y riesgo porque, aunque variar el canal emisor no debe suponer quedarse sin conexión a Internet, modificar otros parámetros de vuestro módem/router bien podrían hacerlo.

(Pablo)

Calibra la batería de tu portátil

Aunque en diciembre de dos mil nueve ya os hablaba de este tema, hoy es un día tan bueno como otro cualquiera para calibrar la batería de vuestro portátil. Este sencillo proceso os permitirá alargar la batería de vuestro equipo (si es que no se encuentra dañada ya, claro está).

Veamos los pasos a seguir:

  1. Carga completamente la batería de tu equipo.
  2. Una vez cargada, deja el portátil enchufado a la red eléctrica durante dos horas. Puedes usar el equipo, dejarlo en reposo o apagarlo, como desees.
  3. Desconecta el equipo del cargador, úsalo con normalidad y, cuando el sistema operativo te avise de que la batería está agotándose, guarda todo lo que estés haciendo y permite que la batería se agote totalmente hasta que el ordenador se apague por sí sólo.
  4. Deja reposar el ordenador durante, al menos, ocho horas (o toda la noche).

El proceso de calibrado, además de suponer “movimiento” para los iones de litio del interior de la batería, permitirá que ésta informe correctamente al sistema operativo de su capacidad actual que, para nada, tiene porque coincidir con la de hace meses, años, etc.

(Pablo)