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Strangeland

Ayer se ponía a la venta el cuarto album de estudio del grupo británico Keane. Lleva por título Strangeland y consta de 12 canciones.

Este álbum es el primero con Jesse Quin como bajo del grupo. Aunque Jesse venía colaborando con el grupo desde 2008, no fue hasta el 3 de febrero de 2011 cuando Keane se convertía en cuarteto oficialmente.

Os dejo el vídeo del primer single del album que lleva por título Silenced By The Night.


Espero que os guste

(Pablo)

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Voddler

El pasado jueves recibíamos nuestra invitación para conocer Voddler  y, tras probar unos días el servicio, podemos ofreceros nuestra opinión inicial.

¿Qué es Voddler?

Se trata de un servicio de video en streaming; ofrecen películas, series y documentales que puedes ver en la pantalla de tu ordenador Windows/Mac (aunque también trabajan en una versión para Linux) ó en tu televisión (si le conectas tu ordenador, claro).

¿Qué precio tiene?

En la actualidad el 80% del contenido de Voddler es gratuito a cambio de ofrecerte unos minutos de publicidad antes de iniciarse la reproducción del video.

También hay un servicio de alquiler de contenido (los precios varían entre 2,49€-3,99€).

¿Qué tipo de películas, series o documentales ofrecen?

Partiendo de que el servicio todavía se encuentra en fase de pruebas, el contenido es bastante limitado (aunque dicen añadir contenido a diario) y si estás buscando los últimos estrenos ten claro que no los encontrarás en Voddler.

Las series son todas de temática infantil; hay cinco documentales disponibles y, respecto a las películas, os cito algunos títulos como: El discurso del rey, Resident Evil, 16 calles, El tren de las 3:10, Caza a la espía, K19, La presa, Michael Clayton, Million Dollar Baby, Obsesión, Otoño en Nueva York, Saw, Transporter 3…

Como veis ningún estreno pero, por ahora, seguro que encuentras algo para pasar el rato.

Voddler promete, pero tienen mucho trabajo por delante

Me interesa, ¿cómo me doy de alta?

El servicio, de momento, tiene limitado su acceso mediante un sistema de invitaciones. Es decir, deberás suscribirte en la página oficial y esperar a que te envíen una invitación para poder acceder al contenido que ofrecen.

Una vez hayas accedido a éste tienes dos opciones para ver los videos:

  • Ver las películas a través del navegador de tu PC/Mac.
  • Descargar/instalar un programa que, según aseguran, acelera la carga de los videos

La segunda opción parece la más apetecible y, de hecho, la recomiendan desde Voddler; sin embargo, tiene “trampa”: el programa no descargará el video desde los servidores de Voddler sino que buscará usuarios próximos que hayan visto ya ese video recientemente para transmitir el contenido desde sus ordenadores al tuyo.

¿Pero no era un servicio de streaming?

Si, aunque no como los servicios de streaming (ej. Spotify) que conocemos donde toda la información se descarga desde los servidores de la compañía que te ofrece el servicio.

La instalación del programa supone que éste reservará espacio de tu disco duro para almacenar el contenido y así poder “servirlo” más rápidamente a otros clientes.

¿Puedo acceder a Voddler desde mi móvil?

Por ahora sólo si posees un iPhone dado que ya han publicado una aplicación para que accedas desde tu terminal.

¿Qué os ha parecido?

Siendo sinceros, el servicio todavía se encuentra en una fase muy temprana como para poder emitir un veredicto definitivo. Creo que tienen mucho trabajo por delante (hay que trabajar en el diseño de la web, intentan llegar a acuerdos para poder añadir contenido más reciente y que atraiga al usuario…) pero, salvo una ocasión en la que la carga de una película vía web se “colgó”, los contenidos se ven y oyen con buena calidad (aunque ésta se ajustará automáticamente a la velocidad de tu conexión de Internet).

Voddler tiene buena pinta aunque, supongo, terminará convirtiéndose en una especie de Spotify que, tarde o temprano, requerirá de una suscripción de pago para amortizar los costes de mantener la infraestructura necesaria del servicio.

(Pablo)

Se acabó el chollo

El anuncio realizado ayer por Spotify a sus usuarios del servicio abierto, limitar a cinco el número de veces que puede escucharse una canción y el tiempo total de escucha a diez horas mensuales, viene a confirmar el oscuro panorama que espera a los internautas en un futuro más que inmediato: se cierra el grifo de las descargas gratuitas (la ley Sinde estará plenamente “operativa” al final del verano), los servicios “gratuitos” ya no lo son tanto y, el resultado de todo ello, será el retorno a esa vieja costumbre de pagar por los contenidos. ¿Os acordáis cuando comprabais música o ibais más al cine?

En alguna entrada anterior de este blog ya comentaba que este cambio de escenario era previsible y necesario. Estos años hemos ido viendo como cerraban videoclubs (¿recordáis Blockbuster?), tiendas de venta de música e informática, cines… Mucha gente se ha ido al paro mientras los internautas, amparados por la legislación, descargan gratuitamente y sin ánimo de lucro (la mayoría) temas musicales, películas y software.

No es que yo no forme parte de esa inmensa mayoría pero la situación llegó a un punto en que se hizo patente que la legislación debía cambiar. ¿En base a qué derecho puedo ver una película gratuitamente en mi ordenador el mismo día de su estreno en el cine?. No me cabe duda que a las salas de cine les ha costado un dinero alquilar la película pero, en vez de amortizar total o parcialmente ese gasto (por no hablar de obtener beneficios), se encuentran con que, año tras año, sus ingresos han ido menguando por la comodidad que supone encender el ordenador, descargar (o ver online) la película y disfrutar de ella en nuestro sofá favorito. El resultado de lo anterior supone, como mínimo, un ahorro de siete euros.

Si voy al teatro, al fútbol, a un concierto, etc. pago religiosamente la entrada. ¿Por qué no hago lo mismo con el cine, software o música?

Podríamos entrar a discutir acerca del precio del cine (caro para lo que ofrecen), de la música (más caro aún por una calidad/cantidad más que dudosa) o de los libros (hasta los denominados libros electrónicos me parecen caros, ¿donde se quedó el ahorro de la encuadernación, distribución, etc.?) pero pensemos en que lo siguiente se hace realidad: se “cierra el grifo” y nos vemos obligados a pagar por los contenidos. ¿Cree la industria musical y cinematográfica, anclada en un modelo de negocio arcaico, que con la situación que vive el país (tasa de paro juvenil del 43,5%, tasa de paro del 20% de la población en edad de trabajar) alguien se puede permitir ir todos los fines de semana al cine o pagar CDs de música a 20€?

Soy consciente de que la legislación anterior a la ley Sinde “espantaba” a empresas de contenidos del tipo Netflix que, en EEUU, ofrece por unos 7,99 dólares al mes  películas y episodios de series que puedes ver en tu televisión o en tu ordenador. Cuando Apple lanzó su Apple TV en España, muchos dudábamos que el gigante norteamericano llegase a ofrecer películas en nuestro país. ¿Por qué? Muy sencillo, no es rentable ofrecer contenidos que nadie comprará cuando pueden adquirirlos gratuitamente amparados por una legislación que defiende escasamente los derechos de autor.

A todos nos gusta escuchar música gratis en Spotify pero, si realmente nos gusta tanto, ¿por qué no pagamos 5€ al mes por poder escuchar toda la música que queramos y más? ¿por qué nos sienta mal que Spotify limite el servicio abierto que nos venía ofreciendo? Nos hemos acostumbrado a la “barra libre” de contenidos y al “yo me lo descargo, ahorro y disfruto”. La música en Spotify no es gratis, sus inversores vienen pagando por ofrecernos el servicio abierto (gratis pero con publicidad cada cierto tiempo) pero, llegado un momento, quieren recuperar su inversión y eso sólo lo pueden hacer cobrando por el servicio. Hace poco que han llegado al millón de usuarios de pago, ¿tanta gente se ha equivocado? Pensad que cinco euros es menos que lo te cobrarán por una copa o el equivalente al precio de dos revistas…

El escenario ideal sería aquel en el que todos paguemos por los contenidos un precio justo, ¿llegará? Llamadme pesimista pero, por ahora, lo veo complicado. Tengo claro que el chollo se acaba y que pagaremos, lo del precio justo…

(Pablo)